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sábado, 2 de abril de 2016

DUATLON DE UTEBO 2016


 


El día 21 de febrero participé en mi primer duatlón, el VI Duatlón solidario de Utebo, con mis compañeros del Club Amigos del Running. Me habían dicho que era un duatlón popular, muy asequible para cualquier nivel y muy divertido, así que me animé a debutar en el mundo del duatlón.



 









El duatlón se puede considerar como una variedad de triatlón. Se trata de un deporte individual y de resistencia que reune dos disciplinas deportivas, atletismo y ciclismo, aplicándose el siguiente orden: primero, una carrera a pie; en segundo lugar, ciclismo y en tercer lugar, otra vez carrera a pie. 

El duatlón de Utebo en el que participé es una variante denominada duatlón cross que tenía un recorrido mixto: urbano y rural, no asfaltado, practicamente llano y a realizar con una bicicleta BTT. Además, la prueba se disputó en la clasificación de distancia sprint. La distancia sprint se divide en tres segmenos respectivamente de: 5 km + 20 km + 2,5 km aproximadamente. En el duatlón de Utebo, las distancias exactas fueron de 5,8 km a pie + 18,75 km en BTT y finalmente 2,3 km a pie. El recorrido inicial se tuvo que modificar un poco por las lluvias caidas en los días previos, que hizo que algunos tramos del segmento de ciclismo quedaran impracticables y hubiese que cambiarlos. Los segmentos de la carrera a pie tuvieron lugar por el casco urbano de Utebo y una zona de parque sin grandes desniveles ni dificultades técnicas, principalmente por tierra. Y el segmento ciclista se realizó por camino rural, cerrado al trafico, delimitado con señales en el suelo, cintas en los accesos y personal voluntario en los cruces del circuito.


La prueba comenzaba a las 11 de la mañana en la plaza del ayuntamiento de Utebo, pero mucho antes de esa hora los corredores teniamos que dejar la bicicleta, con el casco preparado, en el sitio señalado por la organización en la denominada Zona de Transición. A las 10 era la apertura del área de transición y a las 10:50 la llamada a la salida masculina.


Zona de Transición.

La transición es lo más tipico del duatlón y del trialón. Se llama transición al momento comprendido entre un deporte y otro. En el duatlón hay dos transiciones; la primera, cuando cambiamos de carrera a ciclismo y la segunda, cuando cambiamos de ciclismo a carrera. Existe un área de cambio, llamada boxes, donde previamente habremos dejado nuestro material preparado para estos cambios. En los boxes, tendremos un lugar marcado con nuestro número de dorsal. Solo debemos ocupar ese espacio, normalmente muy pequeño, destinado a nosotros y no interceptar el paso al resto de deportistas con nuestro material. En este caso del duatlón de Utebo, el material que yo tenía eran la bicicleta y el casco solamente, ya que las zapatillas que usé en la bicicleta fueron las mismas que las que usé en la carrera a pie. 


Un amigo de club me ayudó a colocar la bicicleta en el sitio que me correspondía y me explicó las reglas de utilización de la zona de transición. Un poco antes de las 11:00 nos llamaron a todos los corredores a la línea de salida.


Salida.

Era mi primer duatlón y estaba muy nervioso, no podía relajarme. Me puse el portadorsal hacia delante según las reglas indicadas. Tenía las pulsaciones disparadas y eso era malo para empezar el segmento de carrera. Cuando dieron la salida, salimos todos muy rápido. Quería controlar el ritmo de carrera pero la inercia con la que salimos todos los corredores hizo que me contagiara y empezase a un ritmo muy alto. La distancia no era muy larga, solamente 5,8 km pero había que guardar algo de energía para el segmento de ciclismo que para mí era una novedad y no sabía que ocurriría.



Primer segmento. Carrera a pie.

El primer km. lo hice en 4:35, demasiado rápido para poder mantener el mismo ritmo hasta el final, aunque lo intenté. En los siguientes kilómetros, fui bajando poco a poco el ritmo. El segundo km. lo hice en 5:00, el tercero y el cuarto en 5:25 y 5:24 respectivamente. Normalmente, en una carrera voy de menos a más y al salir tan rápido casi me desfondé cuando solo había hecho 4 km. Lo estaba pasando mal y me quedaban casi 2 km para terminar el primer segmento y pasar a la bicicleta. A pesar de ir bastante rápido para mi ritmo habitual, me pasaron muchísimos corredores que evidentemente, iban mucho más rápido que yo. Pensé, "pero si me habían dicho que era una carrera popular y me está pasando todo el mundo". Me estaba quedando de los últimos. Intenté relajarme y los kilómetros 5 y 6 los hice en 5:35 y 5:33 cada uno. 

El cronometraje oficial marcó que hice los 5,8 km en 30:44, a 5:18 el km. Tengo que añadir que batí mi marca personal en el km de una carrera de competición con 4:34. Así como también mis marcas en 400 metros, media milla, una milla y dos millas.

 
  



Segundo Segmento. Ciclismo con BTT.


Cuando llegué a la zona de boxes me dí cuenta que había muy pocas bicicletas del sector masculino colocadas. Es decir, a pesar de ir lo más rápido que pude, terminé el primer segmento de los últimos. Quedaban todas las bicicletas del sector femenino, pero es que la salida de las corredoras tuvo lugar 10 minutos más tarde que la nuestra. Intenté relajarme y pensar en el orden que tenía que hacer las cosas y el lugar en los boxes para localizarlo con rapidez.

La transición es un momento clave en esta competición, porque podemos gastar mucho o poco tiempo dependiendo de nuestra habilidad y conseguir adelantar o atrasar varios puestos en la carrera. En este caso, pocos puestos podría adelantar porque casi no había bicicletas ya.

Cuando llegué a mi sitio en los boxes, lo primero que hice fue ponerme el casco, ya que es obligatorio su uso siempre que se esté en contacto con la bicicleta, aunque sea con ella en la mano. No llevarlo o llevarlo desabrochado conlleva sanción. Después me coloqué el portadorsal con el número hacia atrás y bebí un poco de agua que llevaba en el botellín de la bicicleta. Las zapatillas no tuve que cambiármelas porque iba a usar las mismas que durante la carrera. Cogí la bicicleta y sin montarme en ella según el reglamento, me dirigí lo más rápido posible a la salida de la zona de transición. A partir de una línea marcada por los jueces de carrera, me pude montar en la bicicleta y comenzar el segmento ciclista. 

Cuando comencé a pedalear me di cuenta que me había cansado mucho en el primer segmento de carrera. Tardé 4 o 5 km en bajar un poco las pulsaciones y encontrar un ritmo de pedaleo cómodo. El problema que me encontré en este segmento es que no tenía a nadie haciendome compañia y no pude ir en grupo, así que gasté bastantes energias intentando no perder de vista a los ciclistas que iba viendo a lo lejos. 

Quizás debería de haber tomado algún tipo de suplemento energético que llevaba preparado, pero no quería perder ni un segundo y seguí pedaleando a buen ritmo. Cuando llevaba 10 km aproximadamente, la mitad del segmento ciclista, empezaron a alcanzarme las primeras corredoras que habían salido 10 minutos mas tarde. También me adelantaron algunos ciclistas, no muchos. Eso me desanimó un poco, la verdad. Los últimos kilómetros se me estaban haciendo muy largos, tenía ganas de terminar ya. 

A falta de 4 o 5 kilómetros, fui yo el que empezó a adelantar a algunos ciclistas que iban desfondados. No me estaba guardando nada y no sabía si lo pagaría en el tercer segmento, pero el adelantar a algunos corredores me animó bastante.



Tercer segmento. Carrera a pie.


Al terminar el segmento ciclista, cerca de la entrada de boxes, los jueces tenían marcada una línea de "pie a tierra". No se debe traspasar montado en la bici, por lo que me bajé previamente y con la bici en la mano, cogida por el sillín para evitar los golpes con el pedal, fui corriendo a mi box para colocar la bici en el soporte.

Así como el cambio de asfalto a pedal no lo noté, este segundo cambio de pedal a asfalto fue brutal para mis piernas. Esta transición es la más importante de las dos porque el cambio de disciplina deportiva hace que las piernas tengan que soportar un cambio tremendo en el movimiento, el impacto y en la fuerza a realizar. Cuando me bajé de la bici tenía las piernas agarrotadas, sobre todo el cuadriceps. Quería dejar la bicicleta en el soporte del box lo más rapidamente posible pero no podía correr.

Cuando llegué a mi posición del box, dejé la bicicleta apoyada en el soporte, le dí la vuelta al portadorsal para que el número estuviese esta vez por delante y me quité el casco. Aproveché para beber un poco y que me bajasen algo las pulsaciones.

Al realizar el ciclismo, las piernas generan una fuerza rotatoria, necesaria para realizar el pedaleo y al cambiar a la carrera, deben de realizar una fuerza de translación diferente, con lo que los primeros metros notaba las piernas pesadísimas y excesivamente lentas. Intentaba ir rápido pero era imposible. Cuando estaba terminando casi el segmento y la carrera, fue cuando empecé a notar que las piernas se iban recuperando. Este último segmento de carrera me pareció durísimo después del ciclismo. 

El tiempo oficial de estos 2,3 km fue de 12:53, a un ritmo medio de 5:36, aunque la sensación que tuve fue de ir mucho mas lento por la pesadez de las piernas.




































Cuando llegué a la recta de meta y vi que me estaban esperando los compañeros del Club, se me pasó todo el sufrimiento y pude sonreir. Una gran experiencia que me gustaría repetir pronto. 

Como conclusión se podría decir que, en la mayoría de casos, no damos importancia al entrenamiento que no sea natación, ciclismo, carrera o gimnasio, sin tener en cuenta que existe un momento de la competición que une cada una de esas disciplinas y que, aunque representan una mínima parte del tiempo empleado en completar la prueba, requiere una implicación técnica importante. En todas las pruebas que disputemos, la transición puede ser determinante en el resultado final, por lo que dedicarle una parte del entrenamiento nos ayudará a mejorar los resultados.





















lunes, 11 de enero de 2016

VUELTA A LOS ENTRENAMIENTOS



La Navidad y el Año Nuevo son celebraciones que nos llenan de sentimientos positivos para compartir con los familiares, los amigos o los compañeros de trabajo. Este deseo de compartir nos lleva a comer más y a disminuir la actividad física, con lo que acumulamos más calorías en esta época que en el resto del año. Y ésto normalmente da lugar un aumento de peso que puede oscilar entre 2 y 5 kilos. En mi caso han sido solo 2 kilos así que en ese aspecto estoy relativamente contento.

Esta semana tocaba volver a los entrenamientos después del parón navideño y me ha resultado más difícil de lo que esperaba porque han coincidido varias cosas negativas a la vez. Por un lado, la vuelta al trabajo conlleva menos tiempo para entrenar y más cansancio y por otro lado, un catarro inoportuno que me ha dejado sin muchas ganas de hacer ejercicio. Así que esta vuelta a los entrenamientos me la he tomado con calma. He hecho un poco de todo esperando recuperarme lo suficiente para empezar con más fuerza este lunes. Un día hice natación, otro día running y el último, un poco de bici de montaña. Me ha faltado algo de rutina de gimnasio que es lo que menos me gusta y más me cuesta hacer.

Natación:
El martes fui a nadar al curso de natación para adultos que he renovado este trimestre. Aunque estaba bastante acatarrado, la clase me gustó mucho porque me sirvió para seguir mejorando el estilo de crol, que es lo que hicimos toda la hora, gracias a la paciencia de Susana, mi monitora instructora. Parece que en la técnica de brazos estoy mejorando, aunque con los pies avanzo todavía muy poco. Tendré que dedicarle más tiempo a la técnica de pies, que es donde peor lo hago y más trabajo hace falta.

Con respecto a la natación, tengo que decir que es mi talón de aquiles. Es el deporte que más me está costando asimilar en cuanto a técnica. Supongo que influirá el hecho de que no aprendí a nadar bien de niño y ahora de adulto es difícil de asimilar esos conceptos y hacer que los movimientos sean automáticos. En cada largo que hago de 25 metros tengo que pensar que hacer con la respiración, con las manos, los brazos, el cuerpo y los pies. Me concentro en hacer una parte lo mejor posible pero siempre hay otra que no sale bien del todo. A ver si con el tiempo voy mejorando.

Running:
El jueves tocaba entrenamiento con mis compañeros del Club Amigos Del Running. Abraham, nuestro preparador, nos tenía preparadas unas cuantas series de 800 metros. Como no estoy acostumbrado todavía y me estoy conociendo, intento ser prudente y no ir al límite para poder terminar todas las series con un poco de reserva. En total hicimos 8 km entre calentamiento, series y rodaje. Además me sirvió para probar los nuevos "neumáticos" que usaré este año. Mis zapatillas viejas llevaban ya más de 900 km acumulados de todo el año pasado y empezaba a tener molestias en los pies, así que era un buen momento para renovarlas, evitar lesiones y empezar a acostumbrarme a correr con ellas.

Bicicleta de montaña:
Por último, el viernes salí con amigos a hacer una ruta divertida con la bici de montaña. Esta vez hicimos un recorrido de 30 km por sendas no demasiado complicadas, pero que requerían un poco de técnica. Fue muy divertido, aunque acabamos de barro hasta las pestañas. Había llovido un par de días antes y había zonas con agua, difíciles de sortear. Lo mejor de todo, las risas que nos pegamos y el almuerzo final con el objetivo ya cumplido.




Este ha sido el pequeño resumen de la semana. A partir de hoy, ya recuperado casi del catarro, espero volver a aumentar la intensidad de los entrenamientos. Quedan solo 18 días para la primera carrera del año y querría hacer un buen papel.